domingo, 18 de septiembre de 2011

Eternauta




El Eternauta








Son las tres de la madrugada. En Vicente López, Provincia de Buenos Aires, trabaja Germán, un guionista de historietas. La silla vacía frente a él cruje, como si alguien se sentara. Lentamente, un hombre va materializándose, ante el estupor de Germán. Corre el año 1957.
Dice ser El Eternauta, según lo llamó un filósofo de fines del siglo XXI para explicar su condición de viajero del tiempo. Comienza a contarle a Germán su historia: la invasión extraterrestre, la muerte, la resistencia, sucesos que ocurrirían dentro de poco tiempo. Es el futuro, es la historia de El Eternauta...







El origen según Oesterheld


El Eternauta comenzó siendo un cuento corto, de apenas 70 cuadros. Luego se transformó en una larga historia, una suerte de adaptación del tema Robinson Crusoe. Me fascinaba la idea de una familia que quedaba sola en el mundo, rodeada de muerte y de un enemigo ignorado e inalcanzable. Pensé en mí mismo, en mi familia, aislados en nuestro chalet y comencé a plantearme preguntas.









Los dibujos de Alberto Breccia


El 29 de mayo de 1969 comenzó a publicarse una segunda versión, esta vez con arte de Alberto Breccia, en la revista de actualidad Gente. A tres páginas por semana, la idea era que se extendiera por aproximadamente un año.

Oesterheld revisó la historia, manteniendo la estructura argumental pero introduciendo cambios que tenían que ver con la evolución de su pensamiento. La historieta se hace más violenta, y se acerca a la ideología de izquierda, explicitando el conflicto de América Latina con las potencias económicas. En esta versión la invasión ya no es global, sino que las grandes potencias negocian con los invasores la entrega de Sudamérica para salvarse.
En aquel año Argentina estaba gobernada por una dictadura militar, y el guión entraba en conflicto con la tendencia conservadora del semanario. Pero la excusa fue Breccia, la experimentación formal de los dibujos no conformaba a la editorial, que esperaba algo más comercial, según una particular interpretación del gusto de los lectores; algunas cartas de lectores (supuestamente) apoyaban el argumento.


Ante la negativa de Breccia a modificar su gráfica, Gente decide levantar la historieta, pero Oesterheld ofrece abreviar el guión para no dejar la historia abortada. En pocos números más concluye El Eternauta, quedando esta segunda versión en un resumen de lo que fuera la primera.

Esta versión fue un éxito en España e Italia a comienzos de los '70, abriéndole la puerta a la de Solano López. Cuenta Alberto Breccia: "En Italia tuvo un enorme éxito y me abrió las puertas de Europa. Fue la primera historieta latinoamericana que se publicó en Linus. La consideraron una obra maestra".


* Aquí está la historieta para quienes necesiten volver a leerla.




El Eternauta - 1° parte




El Eternauta - 2° parte






El Eternauta - 3° parte